sábado, 10 de noviembre de 2007

Nada



Hoy me he sentado a fuera solo, tarde calida, prendí un cigarro y me quedé meditando, mientras me lo fumaba y veía como el humo se desaparecía cada vez que se elevaba más y más, recordé tantas cosas que creí olvidadas y en un absurdo relato se las conté, recordé cosas que me hicieron reír, recordé cosas que me hicieron llorar. Recordé, sólo recordé. Recordé que el destino ha sido un tanto cruel y despiadado, que mi vida no ha tenido en realidad un destino definido, así como también recordé que a veces personas que nunca te imaginaste lograban cambiar tu forma de ver la vida, logrando con ello pensar en algo más que no fuera la misma muerte.

Hoy sentí algo que nunca creí que iba a volver a sentir, porque para ser sincero, nunca se me pasó por la cabeza volverlo a hacer, yo creo que fue sólo algo de esta noche, algo que sólo el licor puede lograr, algo vago que un impulso causó. Impulsos vagos que un corazón confundido creó. Algo falso que se traduce en nada. No hay nada más que decir, no hay nada más que meditar, no hay nada más que recordar, no hay nada. Nada.

1 comentario:

El Loco Del Sueño dijo...

Nada más, cuando uno se sume en sus pensamientos de manera inconciente y se deja llevar por todo aquello que es el recuerdo (a veces melancólico, horrible o alegra) encuentra aquella habitación blanca donde la reflexión real es posible… yo te entiendo amigo mío…
Y ahora me voy a calentar comida… tengo hambre…
“buena que te hiciste esto”… nos vemos aquí.