Salí, la noche era fría y tenebrosa, la niebla escasa hacía todo un poco más tétrico, caminé, la calle de siempre ya no era la misma, un miedo comenzó a penetrar en mi corazón, me sentía solo, desprotegido, la brisa acariciaba mi rostro y el frío de la misma atravesaba hasta los huesos, no entendía el porqué sentía miedo. La soledad de la calle era inmensa, el silencioso caminar sólo era perturbado por el soplido del viento y el zumbar de las luces de los postes, miraba desesperado buscando, no sabía que era lo que buscaba, pero trataba de encontrar algo, algo que no aparecía. Miraba al suelo y veía una línea, parecía pintada, pero no tocaba el suelo, aparecía detrás de mí y seguía mis pasos. Noté que la línea no terminaba donde terminaban mis pasos sino que continuaba, hacia delante, la seguí. Esta línea a veces recta y a veces curva, tenía altos y bajos. De pronto, note que ya no había una sola línea, sino que veía otra, esa línea a cada paso que daba se acercaba más y más. De pronto ya no me sentía solo y deseaba saber hasta donde me llevaría esta línea, veía que se acercaba más, ya casi tocaba la mía, hasta que por fin, se unieron y fueron sólo una línea, un extraño sentimiento se apoderó de mí, caí de rodillas y comencé a respirar de forma dificultosa, la oscuridad comenzó a desaparecer, y el extraño sentimiento se hacía más fuerte en mí, de pronto comencé a escuchar voces, y veía como más y más líneas se entrecruzaban a la mía, pero eran distintas, estas líneas siempre estuvieron, era sólo que no las notaba. La brisa fría de pronto se torna tibia, la oscuridad se vuelve luz, y el extraño sentimiento ya no asusta, sino que comienza a agradar. Miré hacia la línea que me había cambiado mi entorno y estabas tú, ¿quién eres tú? ¿cómo lograste cambiar mi entorno?, entonces note que mi entorno siempre estuvo ahí, así como lo veía ahora, sólo faltabas tú para completarlo…
Abrí los ojos y algo confuso reaccioné y logre darme cuenta de que estaba en mi cama ¿había sido todo un sueño? ¿qué relación tenían esas líneas conmigo? ¿qué significaban esas líneas? ¿por qué con la primera línea me di cuenta de que habían muchas más?. Esas fueron preguntas que cruzaron por mi cabeza en segundos, y así como aparecieron las preguntas, aparecieron las respuestas. Té noté, te sentí, y me di cuenta que tú habías cambiado mi vida, sin ti no estaba completo, sin ti mi vida era oscura, sin ti no lograba darme cuenta de lo que tenía a mi alrededor, y te abrasé y no comprendiste, te di las gracias y no comprendiste, te di un beso y no comprendiste. Sólo cuando te conté mi historia te diste cuenta de todo. Gracias, eras lo que me faltaba…